Search
  • Isol

Un Nuevo Sueño



Yo he leído en esta vida muchos buenos libros sobre crecimiento espiritual y hoy voy a habar de uno de ellos. El libro se llama Los Cuatro Acuerdos y fue escrito por el Dr. Miguel Ruiz, un reconocido maestro espiritual que ha escrito varios libros (de los cuales yo he leído dos) sobre la sabiduría tolteca.


He decidió hablar sobre este libro porque me ha servido de guía en estos tiempos que no sé si son difíciles, confusos, enfurecedores… Se le pudieran dar tantos nombres... Y en estos tiempos, como es usual para esta que escribe, me he encontrado nuevamente nadando en contra de la corriente, expresando mi sentir y compartiendo mis descubrimientos con las personas que me rodean.


Esto me ha ganado la desamistad de muchos, otros se han ofendido conmigo porque se toman las cosas personales o piensan que es un ataque directo a ellos. Bueno, me han acusado hasta de desconsiderada o inconsciente por no querer usar mascarilla, usando la frase “no es por ti, es por los demás”. Así ha sido el 2020 para mí.


En medio de esta marejada, decidí releer libros viejos, pero que recuerdo eran bien buenos. Descubrí que una alta cantidad de ellos los presté y nunca me los devolvieron. Decidí ordenar algunos de esos libros, y en lo que me llegan encontré un PDF de Los Cuatro Acuerdos. Lo abrí y me lo leí en dos días.


Como mencioné arriba, el autor, Don Miguel Ruiz (DMR), comparte con nosotros en este libro parte de la sabiduría tolteca.


Sobre los toltecas puedo resumir que hace miles de años eran conocidos en todo el sur de México como “hombres de conocimiento”. Los toltecas formaron una sociedad basada en estudiar y preservar el conocimiento y el camino espiritual a través de las prácticas de sus antepasados. Son considerados una sociedad de personas con un alto nivel de espiritualidad.



Por mucho tiempo tuvieron que ocultar su sabiduría y vivir básicamente escondidos, esto luego de la conquista europea. Lo hicieron, para evitar que sus conocimientos cayeran en las manos de personas que estaban haciendo mal uso del poder y que no se encontraban preparados para utilizarlos con buenas intenciones.


Afortunadamente, la sabiduría tolteca siguió siendo transmitida generación tras generación. Ellos sabían que llegaría un momento donde estarían en la libertad de compartir este conocimiento con el resto de la humanidad.


Don Miguel Ruiz ha sido una de las personas que se ha encargado de esto por medio de sus libros, cursos, charlas y más. Puedes leer más sobre esta interesante historia en este enlace.


Ahora, volviendo al tema, este libro llegó a mis manos para el 2000 gracias a una amiga y compañera espiritual de la vida que se llama Mayra. Sin pensarlo lo compré y me lo devoré.


Cada vez que ella me recomendaba un libro yo sé que por algo es, no falla. Usualmente le hago caso inmediatamente, en otras ocasiones ella me hostiga hasta que le haga caso (jaja), pero nunca falla. Mayra tiene un canal de YouTube dedicado al crecimiento espiritual, pueden visitarlo aquí.


Cuando uno lee Los Cuatro Acuerdos uno realiza cómo cosas tan sencillas que pasan desapercibidas a diario, nos pueden hacer tanto daño. Esas cosas las descubrimos a través del crecimiento espiritual.


Yo pensaba que para crecer espiritualmente había que ir a la iglesia, pertenecer a una religión, caminar descalzo sobre clavos, hacer sacrificios gigantescos, arrodillarse encima de alfileres, renunciar a todo en la vida… Nada más lejos de lo cierto que eso.


El crecimiento espiritual es un despertar del ser, una conexión con nuestro ser superior. Es vivir conscientes, es darnos cuenta de que todo es un sueño creado por nuestra mente y las mentes de nuestros antecesores. Don Miguel Ruiz lo llama “la domesticación y el sueño del planeta”. Es reconocer el poder que tiene nuestra mente de confundirnos, dominarnos, enredarnos y dormirnos.


Cuando despertamos, reconocemos como es nuestra mente la que se inventa historias basadas en memorias, recuerdos y cosas que nos han inculcado como “verdades” desde que nacemos. Estas creencias nos desvían de nuestro camino y nos roban la alegría de vivir.


Ese maquinar constante de la mente, a la que Santa Teresa de Jesús llamaba “la loca de la casa”, es el peor enemigo de nuestro despertar espiritual y un obstáculo para nuestra libertad, felicidad, paz y amor.


Este es un libro para releer, repasar y recordar constantemente. Este es un libro para despertar. Yo tengo estos cuatro acuerdos escritos en un post-it en la puerta de mi nevera para siempre mirarlos.


El libro es corto, fácil de leer y sumamente enriquecedor. Recuerdo que de chiquita se los explicaba a mi hija y le decía las cosas que en el libro menciona DMR. Hoy en día es una muchacha despierta que se da cuenta de cuando se está yendo enredada en el sueño del planeta.


En el prólogo del libro Don Miguel Ruiz dice lo siguiente:


“Necesitas una gran voluntad para adoptar los Cuatro Acuerdos. Pero si eres capaz de empezar a vivir con ellos, tu vida se transformará de una manera asombrosa. Verás cómo el drama del Infierno desaparece delante de tus mismos ojos. En lugar de vivir en el sueño del Infierno, crearás un nuevo sueño: tu sueño personal del Cielo.”


Pasemos a resumir brevemente Los Cuatro Acuerdos, por que sé que se van a leer el libro, así que no quiero arruinar la diversión.



Los Cuatro Acuerdos


Sé impecable con tus palabras


Parece simple, pero es bien importante. Recuerdo un libro que leí una vez de una bruja que decía que había que tener cuidado con las palabras por que las palabras son hechizos.


Cuanto me sorprendí cuando leí este libro y DMR decía lo mismo bajo el primer acuerdo:


“Una palabra es como un hechizo, y los humanos utilizamos las palabras como magos de magia negra, hechizándonos los unos a los otros imprudentemente. Todo ser humano es un mago, y por medio de las palabras, puede hechizar a alguien o liberarlo de un hechizo. Continuamente estamos lanzando hechizos con nuestras opiniones. Por ejemplo, me encuentro con un amigo y le doy una opinión que se me acaba de ocurrir. Le digo: «iMmmm! Veo en tu cara el color de los que acaban teniendo cáncer». Si escucha esas palabras y está de acuerdo, desarrollará un cáncer en menos de un año. Ese es el poder de las palabras.”


Lo que hablamos, decimos y aceptamos le va dando forma a nuestra vida y persona. Si estamos todo el día repitiendo “que mal me va”, “nada me sale bien”, “nadie me soporta”, “soy de lo peor que existe”, “el amor no existe”, “nadie me quiere”, “yo no tengo remedio”, etc., esa va a ser nuestra realidad.


Las palabras son semillas que sembramos y que van creciendo. Es nuestra responsabilidad sembrar semillas positivas y enriquecedoras si queremos mejorar nuestra vida en todos los aspectos.


No te tomes nada personal


Uff. Yo era de esas personas que todo me lo tomaba personal. Todo. Ahora todavía me pasa, pero como estoy consciente de esto, enseguida me doy cuenta y doy un paso atrás y me digo: “síguelo que eso no es contigo”.


DMR explica que este acuerdo y los dos que continúan surgen del primero. Al principio da el ejemplo de cuando te cruzas con alguien en la calle y te dice “eres un imbécil” o cualquier cosa desagradable, y ya eso es suficiente para dañarte el día. Te daña el día por que lo aceptaste y lo hiciste tuyo, te lo tomaste personal por que estuviste de acuerdo.


Dice el autor, que lo que una persona dice, hace y opina no responde a nosotros, ni a nadie a su alrededor. Responde a los acuerdos establecidos en su mente y de la programación que ha recibido desde que nació y fue domesticado.


Cuando te tomas las cosas personalmente, te ofendes, reaccionas, atacas y empiezas a defender lo mismo, tus acuerdos y tu programación.


Recuerda que ya realizamos que hemos sido programados y estamos tratando de romper esos programas, así que, en vez de reaccionar y defenderte, da un paso hacia atrás y realiza de dónde viene el comentario de la persona y no te lo tomes personal.


Claro, no vamos a permitir que las personas nos falten el respeto como les de gusto y gana, no hay nada de malo en pararlos y ponerles límites. Pero no te lo tomes personal, y no dejes que unas simples palabras determinen como te vas a sentir.


Dice Don Miguel lo siguiente:


“Lo que pienses de mí no es importante para mí y no me lo tomo personalmente. Cuando la gente me dice: «Miguel, eres el mejor», no me lo tomo personalmente, y tampoco lo hago cuando me dice: «Miguel, eres el peor». Sé que cuando estés contento, me dirás: «¡Miguel, eres un ángel!». Pero cuando estés enfadado conmigo, me dirás: «¡Oh, Miguel, eres un demonio! Eres repugnante. ¿Cómo puedes decir esas cosas?». Ninguno de los dos comentarios me afecta porque yo sé lo que soy. No necesito que me acepten. No necesito que nadie me diga: «Miguel: ¡qué bien lo haces!», o: «¡Cómo eres capaz de hacer eso!”.


Una parte bien interesante que se menciona bajo este acuerdo es, por ejemplo, cuando alguien te dice “lo que haces me hiere” o “lo que dices me duele”. Explica el autor, que lo que le duele a la persona no es lo que uno dice, si no las heridas que la persona tiene, la cual las palabras han tocado. También aclara que en este caso es la misma persona que se siente herida la que se hace daño.


Para ir cerrando (no quiero contarlo todo porque quiero que se lean el libro), sea lo que sea lo que la gente te diga, haga o piense, no te lo tomes personal. Ni cuando te dicen que eres la última Coca Cola en el desierto o cuando te dicen que eres lo peor que camina por la tierra, no lo tomes personal.


Recuerda siempre que cuando alguien te dice algo, se refiere a sus propios sentimientos, creencias y opiniones. Todo lo que te dice responde a los acuerdos que ha establecido en su propia mente que están basados en la programación que ha recibido.



No hagas suposiciones


Si se fijan, la mayor parte de las veces que suponemos algo, nos equivocamos. “Fulana está con fulano, deben estar hablando mal de mi”. Luego resulta que fulana y fulano ni se acordaron de que uno existía cuando estaban juntos y uno no solo se fastidió el día maquinando esto, sino que en casos extremos, hasta formamos un problema donde no estaba pasando nada. Por eso es tan importante nunca suponer nada.


Bajo este acuerdo DMR explica el problema que causa el suponer en las relaciones. Un ejemplo sería “Mi esposo no reaccionó a esta situación como yo esperaba, el debería saber eso ya” o viceversa. O, por otro lado, ver a alguien que no nos saluda y crear una historia gigantesca en nuestra mente de por qué nos están evadiendo, cuando lo más probable es que la persona esté enredada en su propio sueño y ni siquiera nos vio.


Dice Don Miguel sobre este acuerdo lo siguiente:


“Producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y tomándonoslas personalmente, porque, por lo general, empezamos a chismorrear a partir de nuestras suposiciones. Recuerda que chismorrear es nuestra forma de comunicarnos y enviarnos veneno los unos a los otros en el sueño del Infierno. Como tenemos miedo de pedir una aclaración, hacemos suposiciones y creemos que son ciertas; después, las defendemos e intentamos que sea otro el que no tenga razón. Siempre es mejor preguntar que hacer una suposición, porque las suposiciones crean sufrimiento.


El gran mitote de la mente humana crea un enorme caos que nos lleva a interpretar y entender mal todas las cosas. Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír. No percibimos las cosas tal como son. Tenemos la costumbre de soñar sin basarnos en la realidad. Literalmente, inventamos las cosas en nuestra imaginación. Como no entendemos algo, hacemos una suposición sobre su significado, y cuando la verdad aparece, la burbuja de nuestro sueño estalla y descubrimos que no era en absoluto lo que nosotros creíamos. “


Es difícil romper este acuerdo, bueno todos son difíciles de romper, pero el estar conscientes nos ayuda a notar que lo estamos haciendo, detenernos y decir “hey, deja de estar suponiendo cosas”, y así callar a la mente.


Una excelente manera de callar a la mente es el Ho’ponopono, mas adelante voy a escribir sobre esto. ¡Me encanta!


Haz siempre tu máximo esfuerzo


Este es el último acuerdo y según Don Miguel Ruiz, es el acuerdo que permite que los otros tres se conviertan en hábitos.


Este es el acuerdo que yo más recuerdo, por alguna razón, estoy bien clara de que lo mejor que podamos, no es lo mismo todos los días. Y también estoy consciente de que si di lo mejor de mí, eso ya es suficiente.


Por ejemplo, hay días que tengo unas energías violentas y hago ejercicios como si fuera una campeona y otros días no tengo ni ánimos, ni energías, pero me presento y los hago, lo mejor que pueda. En ambas ocasiones di lo mejor de mi, y de eso es que se trata.


Dice DMR lo siguiente:


“Independientemente del resultado, sigue haciendo siempre tu máximo esfuerzo, ni más ni menos. Sí intentas esforzarte demasiado para hacer más de lo que puedes, gastarás más energía de la necesaria, y al final tu rendimiento no será suficiente.

Cuando te excedes, agotas tu cuerpo y vas contra ti, y por consiguiente te resulta más difícil alcanzar tus objetivos. Por otro lado, si haces menos de lo que puedes hacer, te sometes a ti mismo a frustraciones, juicios, culpas y reproches.”


Haz siempre lo mejor que puedas y te vas a sentir bien, sabiendo que diste lo mejor de ti. No compares tu esfuerzo con el de nadie, no te tomes nada personal y no supongas nada. Solo da lo mejor de ti, eso es lo único que tienes que hacer.


Como dice el autor:


“Los tres primeros acuerdos sólo funcionarán si haces tu máximo esfuerzo. No esperes ser siempre impecable con tus palabras. Tus hábitos rutinarios son demasiado fuertes y están firmemente arraigados en tu mente. Pero puedes hacer tu máximo esfuerzo. No esperes no volver nunca más a tomarte las cosas personalmente; sólo haz tu máximo esfuerzo. No esperes no hacer nunca más ninguna suposición, pero sí puedes hacer tu máximo esfuerzo.”


“Si siempre haces tu máximo esfuerzo, una y otra vez, te convertirás en un maestro de la transformación. La práctica forma al maestro. Cuando haces tu máximo esfuerzo, te conviertes en un maestro. Todo lo que sabes lo has aprendido mediante la repetición. Aprendiste así a escribir, a conducir e incluso a andar. Eres un maestro hablando tu lengua porque la has practicado. La acción es lo que importa. “


La Libertad


El libro cierra con un profundo análisis sobre la libertad. Explica que la libertad que buscamos es la de ser nosotros mismos, no hay ninguna otra. Y es cierto, con solo mirar nuestras vidas nos damos cuenta como nos la pasamos tratando de complacer a otros, buscando su aprobación, aceptando cosas que no queremos, diciendo lo que quieren oír, haciendo lo que quieren que hagamos, todo con el propósito de ser aceptados.


Menciona Don Miguel Ruiz, que de cada mil personas (en cualquier lugar, país, sociedad), 999 están totalmente domesticadas.


También dice el autor, que lo peor de todo es que la mayoría de la gente ni siquiera se da cuenta de que no es libre. Explica que quizás sienten una espinita dentro de ellos que les susurra que no son libres, pero no lo pueden entender. No saben por qué no son libres y la mayoría nunca hará nada para poder serlo.


Yo lo veo de esta manera, es como tener un angelito y un diablito en cada hombro. Estos simbolizan al Juez (la parte de la mente que nos culpa por todo lo que hacemos o no hacemos) y a la Victima (la parte de la mente que recibe los juicios). Pasamos de un lado al otro, manipulados por ellos en cada esquina, sin darnos cuenta de que controlan nuestra vida usando todas las leyes y reglas que nos impusieron.


“El primer paso a la libertad es siempre la consciencia, porque hasta que no seas consciente no podrás hacer ningún cambio. Hasta que no seas consciente de que tu mente está llena de heridas y de veneno emocional, no limpiarás ni curarás las heridas y continuarás sufriendo.” – Don Miguel Ruiz


El Nuevo Sueño


Cerca del final, Don Miguel Ruiz nos invita a olvidar todo lo que hemos aprendido en nuestra vida. Nos invita a limpiar todo lo que conocemos para crear un nuevo sueño, a romper la percepción que tenemos de la realidad. Nosotros la hemos creado, nosotros podemos romperla.


“Sólo con utilizar tu imaginación podrás comprobar que suceden cosas increíbles. Imagínate que tienes la capacidad de ver el mundo con otros ojos siempre que quieras. Cada vez que abres los ojos, ves el mundo que te rodea de una manera diferente.” – Don Miguel Ruiz


Nos dice que nos demos permiso a ser felices, a mirar las cosas de diferente forma, desde el ser. Que dejemos atrás el miedo al qué dirán o a ser juzgados. Y de igual manera no digamos nada de los demás y no los juzguemos.


Nos hace imaginarnos lo bello que sería amar libremente sin miedo a no ser correspondido, sin miedo al rechazo. A vivir sin miedo a arriesgarnos y a explorar la vida. A no temer perder nada. A no tener miedo a morir ni a vivir.


También nos pide que nos imaginemos que nos amamos así como somos. Que amamos nuestro cuerpo como es y nuestras emociones como son. Que nos imaginemos que en verdad sabemos que así como somos, somos perfectos.


Nos invita a usar la imaginación en estos y otros aspectos de la vida para que tengamos una idea de lo que se siente vivir en amor y dicha. Para que disfrutemos de esa sensación hasta que en vez de imaginarlo, sea nuestro nuevo sueño.


Dice Don Miguel:


“El mundo es precioso, es maravilloso. La vida resulta muy fácil cuando haces del amor tu forma de vida. Es posible amar todo el tiempo sí uno elige hacerlo. Quizás no tengas una razón para amar, pero si lo haces, verás que te proporciona una gran felicidad. El amor en acción sólo genera felicidad. El amor te traerá paz interior. Cambiará tu percepción de todas las cosas.”



El doctor cierra el libro con unas oraciones que nos pueden ayudar en el camino.


Como ya les he dicho, este libro es una maravilla, lo deben repartir hasta en las escuelas, es un “must read” para todos los seres humanos. También es un excelente regalo para familiares, amigos, para todos.


Abajo les dejo un enlace para que puedan leer el libro gratis en PDF y también les voy a dejar el enlace a todos los demás libros de Don Miguel Ruiz y su página web.


Espero lo hayan disfrutado.


Un abrazo,


– Isol


Los Cuatro Acuerdos - PDF

Los Cuatro Acuerdos - Libro

Los Cuatro Acuerdos - Cuaderno de Trabajo

La Maestría del Amor (Este es el otro que me leí y voy a releer)

El Quinto Acuerdo

Las Tres Preguntas

La Voz del Conocimiento


Algunos de los enlaces en esta página son enlaces de afiliados de los cuales yo pudiera recibir una pequeña comisión por la venta de ciertos artículos.  Esto no afecta el precio del artículo, el precio siempre será el mismo para la persona que está haciendo la compra. ¡Gracias!

©2020 by Isol Fernández. Proudly created with Wix.com