Search
  • Isol

Mi Facelift

Ayer mi madre me mencionaba que a los 55 años me toca el facelift.  Le contesté con un rotundo NO, pero me quedé pensando.   ¿En verdad necesito un facelift?  ¿Hacerme un facelift me va a hacer más feliz? ¿Va a ser un cambio positivo en mi vida? 


Hmmm… Si ese fuera el caso, quizás lo consideraría.


La realidad es que en estos tiempos se ha vuelto un pecado envejecer, peor aún, se ha vuelto un pecado parecer de tu edad.


Recuerdo el revuelo que se formó cuando dije que no me iba a pintar el pelo más, escribí sobre eso aquí.  Me trataron de meter una cantidad de miedos absurdos. “Te vas a ver súper vieja”, “durante la transición parecerás un zorrillo”, “¿te estás dejando ir?” y hasta “tu marido te va a dejar”. Qué les puedo decir. Aún así lo hice, total, no es otra cosa que pelo y me lo puedo pintar si me da la gana cuando me de la gana. Hasta el momento llevo dos años sin pintármelo y la realidad es que no creo que lo haga, me da mucha pereza el retoque constante de raíces.


Vivimos en unos tiempos en los que es fácil confundirse y querer hacerse de todo, cuando te están bombardeando todo el día con fotos de celebridades y modelos que se han hecho de todo y con títulos como “La Diosa de Hoy”, “50 los Nuevos 30” … Entonces uno se pregunta… Quizás yo también puedo convertirme en una Diosa de Hoy… ¿A quién no le gustan los halagos?

La Paradoja


Lo más loco de todo es que este descontrol de cirugías, fillers, botox y cuanta cosa hay está ocurriendo en un tiempo en el que supuestamente las mujeres están despertando. En un tiempo en el que las mujeres están luchando en contra de la desigualdad, unidas, furiosas y rebeldes.


Pero entonces, abro mi Instagram explore page y lo que veo son fotos editadas de mujeres que si no parecen Barbies se parecen a alguna de las Kardashians con captions como “Feminista hasta la muerte”.  O, fotos de mujeres semidesnudas enseñando hasta el vivir, usando los hashtags #feminista #libre #micuerpoeslibre #resistencia #elvioladorerestu.  Yo no sé, pero yo me quedo con la boca abierta pensando ¿qué rayos es esto? 


Yo entiendo que las mujeres hemos estado oprimidas, ¿pero es este el camino al cambio que la mayoría queremos? Yo no lo creo.



Hacerse o No Hacerse


Me da igual lo que cada persona se quiera hacer, lo que no entiendo es por qué la mayoría lo niega. ¿Les da vergüenza? ¿Por qué algo tan popular, accesible y que todos sabemos que la mayoría se hace tiene que ser secreto? ¿Qué nos avergüenza de querer modificar nuestro cuerpo? ¿Será que es vergonzoso no ser una “belleza natural” y haberse hecho algo? No entiendo.


Yo he tenido que dejar de seguir a personas en YouTube y en Instagram porque dejaron de representarme y me desvirtúan de lo que es la realidad para mí, de cómo quiero vivir. En un momento las vi como influencers y role models hasta que aparecieron con los cachetes inflados y los labios como Kylie Jenner y negaron haberse hecho algo.


El problema no es que se lo hayan hecho, es que lo nieguen lo que me disturba. Se te nota, te lo estoy viendo, comparo tus fotos y es obvio. ¿Cómo te atreves a negármelo en la cara? Y hablo de mujeres inteligentes y profesionales… 


Ya no sabemos ni cómo se debe ver una mujer a su edad, hemos perdido hasta la perspectiva.


Pero, si ponerte fillers o hacerte el facelift te va a hace sentir bien y va a mejorar tu calidad de vida, ¿pues por qué no? Siempre y cuando uno sepa que nada de eso garantiza la felicidad o el amor.


Conclusión


Esto va a sonar bien clichoso, pero es más real que los taxes. Una de las cosas que más felicidad y paz brinda es aprender a amarnos por nosotras mismas sin que nos importe lo que piensen los demás.


Esto, en la la mayoría de las personas toma tiempo, pero cuando lo realizas ya no buscas ni necesitas más nada. No te quieres parecer a nadie más. Te sientes bien como eres.  Te sientes libre, feliz, en paz.


Tengamos claro que somos el ejemplo de generaciones que vienen y que, si las cosas no cambian, estas niñas que están naciendo y creciendo van a sentir la presión de ser aceptadas y parecerse a la modelo de turno a edades bien tempranas.


Es bien probable, y ya lo estamos viendo, que se sometan a cirugías y procedimientos para cambiar su imagen cuando todavía no sepan ni quiénes son.


Quizás si nosotras empezamos a cogerlo con calma y abrazar nuestra belleza única en cada etapa de nuestra vida podemos lograr un cambio en cómo se aceptan y aprecian las mujeres en desarrollo que tenemos cerca.


No hay que tenerle pánico a la vejez, ni a engordar un par de libras, ni a salir a la calle sin maquillaje, ni a tener los labios finitos. Hay que tenerle terror a no querer amar lo que tenemos, no apreciar con lo que vinimos a este planeta y a estar constantemente persiguiendo una imagen creada que nada tiene que ver con la realidad.



Yo mientras, sigo con mis rutinas para el cuidado de la piel y probando cosas que no sean invasivas como mi rutina para el cuidado de la piel, mi Red Light Therapy y ahora mi Dr. Pen. No por miedo a la vejez, si no porque me encanta tener la piel bonita y saludable, pienso que es el mejor accesorio a cualquier edad.

-Isol

Algunos de los enlaces en este sitio web son enlaces de afiliados de los cuales pudiera recibir una pequeña comisión por la venta de ciertos artículos.  Esto no afecta el precio del artículo, el precio siempre será el mismo para usted.

©2020 by Isol Fernández. Proudly created with Wix.com