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  • Isol

El Poder de Soltar


"Cuanto más nos apegamos a las cosas que están fuera de nuestro control, menos control tenemos -"Epicteto


Si prefieres escuchar en vez de leer oprime aquí.

Una de las cosas que más sufrimiento le causa a los seres humanos es el apego. El apego a las cosas materiales, a las personas, a los lugares y a las situaciones, entre otras cosas.

Ese deseo de retener, controlar y manipular las cosas, para que todo sea como uno desea, eso es apego.


Tratar de controlar todo no solo es imposible, porque la realidad es que no controlamos nada, si no que es un camino duro y de sufrimiento, porque usamos todo nuestro tiempo y energía en tratar de manipular lo que nos rodea, cuando lo más constante y seguro que existe es el cambio.


Si miramos hacia atrás en nuestras vidas, nos vamos a dar cuenta de cómo todo en ellas ha cambiado, constantemente.

Puede que tengamos el mismo trabajo de hace 10 años, pero de seguro la mayoría de las personas y las situaciones han cambiado.


Quizás esto lo vemos más normal y lo aceptamos, porque no se trata de nuestro círculo más cercano, pero así es con todo en la vida y así debemos asimilarlo y adquirir el poder de dejar ir. Y no que esto sea fácil, pero sí es muy posible y libertador.


El ser humano por naturaleza se apega a las cosas, el mejor ejemplo es el instinto natural que poseemos de aferrarnos a la vida o el apego que se da durante la infancia, el cual es necesario para que podamos establecer una relación con nuestros padres y el resto de la humanidad.

Todo eso está muy bien. Pero igual que nos apegamos, tenemos que aprender a soltar cuando llega el momento. Y es aquí donde la cosa se pone difícil.


Soltar no significa que no vamos a tratar de cambiar o mejorar cosas. Significa, que vamos a estar conscientes para reconocer cuándo podemos cambiar las cosas, cuándo las tenemos que aceptar como son y cuándo las tenemos que dejar ir.


La oración de la serenidad, que es muy poderosa dice así:


Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar; el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar; y la sabiduría para reconocer la diferencia.


Pues de eso es que se trata el soltar. Se trata de no poner resistencia a las cosas que no podemos cambiar o a las cosas que tenemos que dejar ir. Es aceptar lo que de momento es, y nadar con la corriente.

Más que un comportamiento, soltar es algo emocional, espiritual. Cuando dejas ir algo a lo que te estabas aferrando o resistiendo, algo que te estaba agobiando… Lo sientes en lo más profundo del pecho. Es un peso que sale de tu ser, es una sensación libertadora y de paz.


¿Y cómo podemos aprender a soltar?

Decía Alejandro Sanz en una de sus canciones que “vivir es lo más peligros que tiene la vida”. Palabras certeras esas..


No hay mayor carrera que la vida misma. Ella, la vida, se va a encargar de darnos cientos de oportunidades para que aprendamos a soltar. El secreto está en cómo nosotros decidamos hacerlo.


El aprendizaje se va a dar como quiera, está en nuestras manos si será a las buenas, o a las malas.


Se da a las malas cuando nos resistimos, cuando nos aferramos con todo lo que tenemos a eso a lo que inevitablemente tenemos que dejar ir. Se da a las malas cuando solo nos enfocamos en nuestro sufrimiento y no somos capaces de reconocer lo que está sucediendo y a crecer de la experiencia.


Por otro lado, aprendemos a las buenas cuando en medio de la situación de dolor, tomamos conciencia.


O sea, tomamos conciencia de cuál es la fuente de dolor, que de seguro es el apego y de lo irracional que es tratar de no dejar ir algo que se va a ir como quiera. Se aprende a las buenas cuando aceptamos que nos toca abrir las manos y soltar.


La próxima vez que nos encontremos en una situación en la que tengamos que soltar, hagámoslo con un corazón abierto, con la certeza de que es lo mejor en el momento, aunque no lo podamos entender, y con la fe de que algo mejor va a llegar a nuestras vidas.


Ya sabemos que aferrarnos no resuelve nada, las personas, situaciones, lugares o cosas no se quedan porque uno se aferre a ellas. Si se tienen que ir, ser irán sin importar lo que hagamos.


Alguien me dijo una vez que sentir dolor no es lo mismo que sufrir. A las buenas duele, a las malas se sufre.


Nosotros sí tenemos el control de escoger si pasamos por un momento de dolor o nos aferramos al sufrimiento.


-Isol


Libros excelentes referente al apego y la co-dependencia que he leído:

Libérate de la codependencia - Melody Beattie


El lenguaje del adiós (The Language of Letting Go): Meditaciones para la recuperación diaria - Melody Beattie


En Busca Del Hogar Interior: El Descubrimiento de Nuestra Fuerza Emocional y Espiritual

- Melody Beattie (Mi favorito)


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