Si te ha pasado por la mente lo cansada que estás de pintarte el pelo, este artículo es para ti.



En estos momentos llevo 10 meses sin teñirme el cabello y tengo que confesar que es una de las cosas más gratificantes que decidí hacer por mi en el 2018.  No fue fácil, lo estuve pensando un año entero, pues cada vez que se lo comentaba a alguien me decían “uy, todavía no”, “te vas a ver mayor”, “vas a parecer la abuela de tu esposo”, “a ver cuánto duras” y tantos otros comentarios que me mantuvieron atada al tinte por un año más, pero con ese pensamiento constante en la mente de que estaba harta de pintarme.


El momento de mi decisión fue un domingo bastante ocupado en el que hice el laundry, ejercicios, trabajé en mi página y 20 cosas más.  Ya por la tarde casi noche, cuando a penas faltaba una hora para que la cena estuviera lista y que lo único que deseaba era comer y sentarme con mi familia a ver tele para descansar, todavía me faltaba pintarme el pelo, lavarlo y secarlo.  Ese fue el día en el que dije BASTA no puedo con esta esclavitud.  Tomen nota de que llevo pintándome el pelo desde los 23 años, fue a esa edad que me empezaron a salir las canas.

Durante el proceso nunca me sentí mal ni rara, quizás por que conseguí tremendas mentors como Monique Parent, Elisa in Montreal y Silver Conversion, entre tantas otras, que me llenaron de deseos de seguir enfocada en mi meta (ya mismo pongo los enlaces a sus páginas para que vean lo inspiradoras son). 

Por el contrario, me sentí libre, diferente, atrevida, sin miedo, decidida, segura de mi misa y más que nada LIBRE, libre de la pesadilla de andar persiguiendo la línea blanca con ese terror de que la gente descubriera que sí, tengo canas, y muchas.

Este proceso es como uno lo quiera ver, puede ser divertido o puede ser una pesadilla, todo está en nuestra mente.  Para mí ha sido divertido.  Nunca me dejé —ni me dejaré— llevar por los comentarios negativos.  Siempre me paré firme en lo que yo quería para mí y no en lo que gente entendía que yo debía hacer.  Lo que si les puedo decir es que siempre es una sorpresa.  En mi mente mi pelo era blanco como la nieve y me ha salido lo que le llaman un salt and pepper de lo más interesante. 


El estarme pintando el pelo, para mí, era una manera de tratar de tapar algo que era mi realidad y encima era extenuante.  Yo me pintaba el pelo un sábado y ya el jueves tenía unas canas que empezaban a notarse alrededor de mi cara.  Entonces, para esconder ese secreto prohíbido (estoy siendo sarcásrtica), usaba un polvo que parece una sombra para cubrirlas que no quedaba nada natural.

Así lo veo yo.  Si te cuidas la piel, la piel mejora.  Si haces ejercicios el cuerpo se siente y se ve bien.  Si comes bien, tu salud mejora. Si te pintas el pelo ya en algunos días empiezan a salir las canas otra vez.  No puedo, me cansé de eso.  Prefiero enfocarme en cosas más importantes para mi. 

Yo no creo que las canas sean símbolo de vejez, no creo en la vejez.  Creo que eres tan joven o tan viejo como te quieras sentir y yo me siento de show.

Tampoco creo en la sociedad que nos ha querido hacer sentir culpables por tener canas.  ¿Han visto los artículos en las noticias donde ponen fotos de artistas diciendo “¡Miren a fulana! ¡Tienen canas!”  ¡Claro que tiene canas!! Todos las tenemos y más aún luego de cierta edad.  Ya basta de tratar de hacernos creer que eso es algo malo y encima de hacer un negocio redondo de esa necesidad ficticia que nos han metido en la cabeza de que tenemos que pintarnos el pelo por que las canas son un pecado. 

Por el momento, estoy loca por terminar mi proceso.  Me quedan aún quizás algunos seis meses más para que mi pelo completo esté libre de tinte.  Para ayudarme me he ido a cortar cada cinco a seis semanas, pero pienso dejármelo más largo en cuanto termine.

Aquí alguno de mis consejos para empezar y seguir este proceso:

1. Debes ponerte a ti en primero, segundo y tercer lugar.  No te dejes llevar por lo que dice la gente.  En momentos de debilidad me servía mucho recordar lo pesado y frustrante que se me hacía tener que pintarme el pelo.

2. Busca mujeres que te inspiren.  Aquí les dejo los enlaces de Monique, Elisa y Silver Conversion para que las vean. ¡Pero hay muchas muchas más! Busca la que te inspire y te ayude a sentirte bien. Monique y Elisa tienen canales de YouTube excelentes. . 

3. Manten tu pelo lindo durante el proceso. Ahora que no estás usando tinte dale amor.  Hidrátalo, péinalo, mantenlo recortado y arreglado, que se note que esto lo estás haciendo a propósito que no fue que se te olvidó o que te descuidaste.  Arréglate como de costumbre, como que todo está en perfecto orden divino.

4. Usa un purple shampoo.  Yo lo uso cada tres lavadas aproximadamente.  Eso va a mantener tus canas plateadas y bellas.

5 ¡Disfruta el proceso!  ¿Sabes cuantas mujeres se están pintando el pelo para tenerlo gris y a nosotras nos sale de gratis?  Gózate cada instante. 

6. No tengas miedo a lo que dice la sociedad.  Se tú, libérate, siéntete bella, sexy, sácalos de su “comfort zone”.  Enséñales que hay mujeres que nos atrevemos a romper las reglas, que nos atrevemos a ser nosotras mismas y que nos importa un pito lo que los demás piensen.







Comentarios

  1. Te adoro!
    No solo por tu blog del cabello, sino porque eres tan segura de ti!

    Que rico!!!!!!!!

    Tengo 42 y apenas me comenzaron a salir una aqui, otra por alla a la semana.

    Aun no estoy lista para canas, pero tampoco he llegado al punto de tener que tinturarme. Seguro me llegara mi momento y tambien entrare en esta onda.

    Nada como hacer lo que nos gusta, como nos parece y que nos haga feliz :)

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    1. Gracias!!! Me han encantado tus palabras! Pintarse también está bien, la cosa es que uno se atreva a hacer lo que uno quiere y le hace sentir bien. Un abrazo.

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